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Georgieva le advirtió al Gobierno que el crecimiento debe llegar a las pymes

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Redacción Central29 de julio de 202665 visitas
Georgieva le advirtió al Gobierno que el crecimiento debe llegar a las pymes

Este lunes, Kristalina Georgieva, como se esperaba, respaldó fuertemente el programa económico de Javier Milei, caracterizado por el ajuste fiscal, la contracción económica, la destrucción de la industria, la producción Pyme y el empleo registrado.

La directora gerente del FMI afirmó que la Argentina “no necesita fondos adicionales”, elogió el fortalecimiento de las reservas, defendió la disciplina fiscal y sostuvo que el país está “en una posición mucho más fuerte” que cuando asumió al frente del organismo.

Sin embargo, en medio de ese apoyo, deslizó un matiz que expuso el principal desafío del modelo: el crecimiento necesita ampliarse hacia las pymes (Pequeñas y Medianas Empresas). Y en otro tramo sugestivo de la conferencia de prensa de ayer, admitió que “se debe crear empleo”, pero no dijo de qué forma, admitiendo en parte, uno de los puntos más críticos de la administración libertaria, es decir, el desplome del empleo registrado.

Según publicó el portal LPO, la economista búlgara recordó que su primera reunión sobre Argentina, en octubre de 2019, giró alrededor de una sola pregunta: si el país podría mantenerse estable. “Hoy la Argentina está en una posición mucho más fuerte como resultado del duro trabajo del Gobierno, de la perseverancia y del sacrificio del pueblo argentino”, afirmó durante la conferencia de prensa.

Georgieva destacó el fortalecimiento de la posición externa y celebró la acumulación de reservas por parte del Banco Central. “Tener amortiguadores, buffers fuertes y también disciplina fiscal del tipo que se ha ejercido aquí en Argentina ahora. Esa es una muy buena forma de gestionar este año, el año que viene y lo que esté por venir. Y como dije, no me preocupa Argentina, que Argentina no tenga el dinero para pagar. Miro al Banco Central aquí presente. Sigan comprando, sigan comprando”, afirmó.

La titular del Fondo repasó los principales indicadores que utiliza el organismo para defender el programa económico. Señaló que el país pasó de un déficit primario a un superávit primario, que la inflación descendió desde niveles superiores al 200% anual hasta ubicarse en torno al 30% y que el Banco Central acumuló cerca de USD 13.000 millones en reservas. También remarcó que “el progreso superó las expectativas aunque todavía queda trabajo por hacer y las reservas deben seguir fortaleciéndose”.

En esa misma línea sostuvo que la percepción de los mercados mejoró de manera significativa. Según explicó, el riesgo soberano cayó desde unos 1.500 puntos básicos hasta alrededor de 400 puntos. Para el FMI, esa reducción refleja el regreso de la confianza financiera y constituye uno de los principales activos del programa económico.

El riesgo electoral y el problema de las Pymes

Consultada sobre el riesgo de que el calendario electoral vuelva a generar episodios de volatilidad, Georgieva evitó dramatizar la situación y volvió a insistir con la necesidad de fortalecer las defensas macroeconómicas. “Los riesgos siempre están allí. Los riesgos tienen que gestionarse”, respondió. Y explicó que la forma de hacerlo es construyendo “políticas fuertes” y “amortiguadores fuertes” mientras las condiciones acompañan.

La directora gerente amplió ese concepto al advertir que el escenario internacional seguirá siendo inestable. Dijo que el mundo está cada vez más expuesto a shocks externos y que ningún país puede anticiparlos, aunque sí puede controlar sus propias políticas económicas. Por eso insistió en que la mejor protección consiste en sostener reglas fiscales consistentes y medidas que transmitan confianza tanto hacia la sociedad como hacia los mercados internacionales.

Sin embargo, Georgieva introdujo un matiz que se diferenció del discurso habitual del Gobierno. Si bien repitió buena parte del diagnóstico oficial sobre el orden macroeconómico, reconoció que hacen falta medidas para que el crecimiento sea “equilibrado”. En ese punto puso el foco en las pequeñas y medianas empresas y sugirió que la recuperación no logra derramarse sobre el conjunto de la economía.

Ese punto es clave, porque desde que Milei es presidente, desaparecieron más de 20 mil pymes en Argentina. Y no se trata, como promulgan los defensores del gobierno, de una reconversión de empresas: al analizar las Pymes cerradas y las creadas desde 2023, el balance da una caída de más de 20 mil emprendimientos. De acuerdo con estimaciones fiables, cerca del 90 por ciento del empleo es generado por las pequeñas y medianas empresas.

La titular del Fondo describió además cuál debería ser el recorrido de esa mejora. Planteó una secuencia en la que el crédito impulsa la inversión, la inversión genera empleo y el empleo fortalece el consumo. Presentó ese circuito como una cadena automática, una escalera por la que debería ascender la economía una vez consolidada la estabilidad macroeconómica. La incógnita es si ese mecanismo alcanzará por sí solo para romper una estructura donde los beneficios de la recuperación siguen concentrados en apenas tres sectores: energía, minería y agro, que no son generadores de empleo a gran escala.

De hecho, cuando una periodista le preguntó cómo considera el FMI que Argentina debe crear empleos, Georgieva se limitó a responder que el país debe promover la creación de puestos de trabajo, pero sin decir, cómo hacerlo. Lo cual es paradójico si se tiene en cuenta que el Gobierno de Milei logró imponer una reforma laboral que quitó derechos a los trabajadores para incentivar las contrataciones.

La revisión del FMI y las reformas estructurales exigidas

Esta semana se conoció un informe del Centro de Economía y Política Argentina (CEPA) que plantea dudas sobre el cumplimiento de las metas del FMI por parte del gobierno de Milei. “En junio, el Gobierno registró un déficit primario de $696.843 millones que le impidió cumplir, por primera vez, la meta fiscal con el FMI. En el primer semestre el superávit fiscal alcanzó $6,3 billones, quedando $573.974 millones por debajo del objetivo acordado a junio de 2026. El incumplimiento ocurrió incluso después de que el organismo flexibilizara la meta en mayo en $1,6 billones, reduciéndola de $8,5 billones a $6,9 billones”, sostiene el informe.

De acuerdo con el informe, el FMI exige reformas estructurales al gobierno argentino, entre las que se destacan una reforma fiscal que llevará a más trabajadores a pagar impuestos. “Según la segunda revisión del acuerdo EFF (Acuerdo de Facilidades Extendidas) con el FMI, el Gobierno debe presentarle al organismo un conjunto de propuestas y reformas puntuales, con vencimientos concentrados a fines de este año. Ellas son:

*Reforma tributaria: el organismo ya adelantó una propuesta de reforma, sobre la cual el Gobierno deberá formalizar su proyecto para fines de diciembre de 2026. Recordemos que, en la segunda revisión del acuerdo, el FMI planteó una propuesta de reforma tributaria integral que contempla las siguientes modificaciones:

1)Eliminar exenciones impositivas.

2)Reducir el umbral del Impuesto a las Ganancias para lograr que al menos el 20% de la población este alcanzada.

3)Incrementar las escalas y montos del Monotributo con tasas equivalentes al régimen general.

*Reemplazar el Impuesto sobre los Ingresos Brutos por un IVA dual, donde cada provincia determine su propio porcentaje (en la línea de un esquema tipo “Súper IVA”).

*Registro de riesgos de cumplimiento tributario: registro formal para evaluar al menos seis riesgos clave de evasión/cumplimiento (con foco en grandes contribuyentes) y planes de mejora con metas medibles, para fines de diciembre de 2026.

*Anti-lavado de dinero: ejecución de 3 de las 6 recomendaciones prioritarias del informe de diagnóstico técnico elaborado por el propio Fondo, para fines de diciembre de 2026.

*Reforma del sistema previsional: con una base de propuesta ya planteada por el FMI, el Gobierno deberá presentar el proyecto final a fines de diciembre de 2027.

*Reforma de la Carta Orgánica del BCRA: con modificaciones orientadas a consolidar una mayor independencia de la entidad monetaria. Si bien el organismo presenta esta reforma como recomendación, es probable que el Gobierno impulse los cambios para continuar fortaleciendo la relación con el FMI e intentar cubrirse ante eventuales incumplimientos en las metas pactadas o en la agenda de reformas estructurales.”